• Cafés de especialidad: tostados con precisión, seleccionados por su perfil aromático y trazabilidad.
  • Vinos con alma: etiquetas únicas que reflejan el terroir y el saber hacer de sus bodegas.
  • Jamones ibéricos: piezas curadas lentamente, con matices que solo el tiempo y la dehesa pueden ofrecer.
  • Aceites virgen extra: extraídos en frío, con variedades autóctonas que exaltan cada plato.